A la hora de colocar a nuestros invitados en la mesa, no se suele aplicar un estricto orden de precedencias clásico de como sería de esperar en una comida formal.
Generalmente se sienta a los invitados de una forma bastante aleatoria. En caso de utilizar algún sistema “casero” de precedencias, habitualmente se aplica la precedencia por edad, es decir, primero colocaremos a las personas de mayor edad y luego en orden descendente al resto de invitados hasta llegar a los de menor edad.
Aplicando este orden de precedencia, es normal ver a los abuelos, a los padres, a los hijos y a los nietos agrupados en este orden.
Si celebramos una actividad con personas ajenas a la familia, por el motivo que sea, y queremos crear una mesa bastante formal, entonces podemos establecer un orden de precedencias correcto, al igual que haríamos para cualquier otro evento de similares características.

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